domingo, 5 de septiembre de 2010

Bienvenida.

Abrí los ojos,percibí un destello de luz des de la ranura de la cerradura de la puerta.Los cerré de nuevo.Intenté abrirlos.Nada. Imposible.
Repentinamente,como una bola de fuego se posó en mis parpados impidiendo así volver a ver la luz del sol.Me asusté,de hecho,estaba aterrorizada.
Quizás no podia a volver a ver nunca.No.Aquello no podía ser real.Intenté evocar algunos recuerdos de la noche anterior,para conocer mi estado.Mi memoria me aportó dos datos importantes:alcohol,fiesta.
Ahora lo recordaba.En un instante,reviví todo lo pasado esa misma madrugada,lo habíamos pasado bien,bebimos,reímos y bailamos hasta la última de las canciones que pusieron en  la discoteca.Me acordé de que me pitaban los oidos de una forma insufrible y dolorosa.
Tres horas más tarde no quedaba resto alguno de ese intenso mal.
Trasladé mis piernas hacia el borde de la cama y mis pies tocaron el frío suelo.Me estremecí.
Me fuí incorporando de manera lenta hasta que finalmente los luceros de mi cuerpo se pudieron abrir.
Cuando me pusé erguida me di cuenta de que a penas podía dar unos pasos,me tambaleaba de un lado hacia otro,y lo peor,en mi cabeza estaba sonando una melodía de cinco tambores y algunos bombos también.
Pero lo peor aún estaba por llegar.
Cuando atravesé la puerta de mi habitación mi cabeza se inundó de chillidos,risas y felicitaciones.Necesité un momento para reaccionar.¿Qué estaba sucediendo?.¿Qué día era?¿Por qué estaba alli reunida toda mi família?.Mi mente quedó en blanco y se bloqueó.
Des de aquel instante tan solo escuché,¡han venido tus tios para felicitarte por haver cumplido años hoy!
Segundos después estaba desvanecida delante de la puerta de mi habitación.

La mejor bienvenida posible.

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